Israel, sitio sagrado con variedad histórica y recreativa

Recorrer un lugar es caminar por la Historia, más si un acontecimiento contribuyó a modelar universalmente el presente que tenemos hoy. Hay hechos que cambian el curso del tiempo, muchos más populares que otros, pero ninguno ha sido tan grande como el nacimiento de Jesús. Porque su vida marcó el conteo de los años, hubo un antes y un después de él. 

Pero más que él, la religión determinó una serie de tradiciones y costumbres que detrás de sus manifestaciones envuelven a la fe. Más que conocer un sitio famoso, conecta con tu espiritualidad en un viaje a Israel con pangea.es. En sus calles y plazas aguardan citas bíblicas y rincones por visitar del lugar de origen de los judíos y cristianos.

En sus construcciones entre muros, planifica tu ruta por los mercados locales para adquirir objetos artesanales y maravillarte con sus tradiciones. Al llegar lo más visible será la Iglesia del Santo Sepulcro por su llamativa cúpula dorada, su ubicación céntrica y su gran altura. Estar en este lugar significa moverte por la Tierra Santa, pues la mayoría de sus edificaciones están relacionadas con las Sagradas escrituras.

Israel, sitio sagrado con variedad histórica y recreativa.jpg

Religión, compras y relajación en sus calles y paisajes naturales

Otro sitio muy visitado es el Muro de los lamentos, el cual tiene un valor aún mayor para el pueblo judío. Según la historia este levantamiento es un recordatorio de una derrota, pero igualmente un símbolo de que su templo y su fe seguirán intactos. Alrededor de esta zona se hallan los barrios agrupados por la religión practicada.

En las alturas se encuentra el monte Moriah, sagrado para musulmanes, judíos y católicos por lo que allí sucedió en distintos tiempos. Si quieres reforzar tu espiritualidad o rememorar los últimos momentos de Jesús, incluye El Vía Crucis en tu viaje. Es decir, caminarás por cada una de las estaciones o locaciones que pasó el enviado al vivir su pasión. Otros atractivos para conocer  son el Monte Gólgota y la Piedra de la unción.

Con un clima cálido y playas en sus costas, los poblados de Galilea y Nazareth son relajación en la inmensidad de su mar, al menos unos kilómetros más de lo que tu vista aprecia. El pueblo es el lugar de infancia de Jesús y en él encontrarás los Montes de Tabor y lo mejor de los atractivos naturales de Israel. En la Reserva Natural de Hula, las cataratas de Bania y las grutas de Rosh Hanikra puedes explorar a través de excursiones y senderismo.

Otras actividades interesantes son las acuáticas, pues en este pequeño asentamiento puedes hacer paseos marítimos y deportes. Visita también en Galilea el Museo del Holocausto o los descubrimientos arqueológicos y no olvides mezclarte con sus pobladores en los mercados para conocer su gastronomía y artesanía.

Religión, compras y relajación en sus calles y paisajes naturales.jpg

Al dejar atrás este interesante lugar, continúa hacia la playa de Nahsholim y, además de sus formaciones rocosas en la costa, deslúmbrate por su vida en colectivo. Los kibbutz son las aldeas de Israel y precisamente acá puedes recorrer la aldea abandonada de Al-Tantura para conocer el día a día de las personas. En esta parte la agricultura es su sustento y podrás aprender algo de su práctica. Así como preguntar por el Monte Carmelo y los jardines de Bahai con la ciudad de fondo.

El bahaísmo se une a las otras prácticas religiosas, al ser este el lugar donde su fundador nació y murió. De gran amplitud son una de las maravillas urbanas más exóticas junto con la ciudad de Tel Aviv. Tiendas modernas cubren el Boulevard Rothschild para que salgas a vivir la vida nocturna o conozcas su vida diaria en sus mercados. Sea cual sea el motivo de tu viaje, reencuéntrate espiritualmente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *